El idioma español, tan rico en
acepciones acerca de lo escatológico, en su doble sentido de muerte y mierda, resulta sin
embargo escaso cuando quiere nombrar al WC, abreviatura inglesa de water closed,
asumida por el mundo entero. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española nos
ofrece posibilidades de definición tan ingratas como letrina, excusado,
retrete, evacuatorio... Ante semejante panorama no es de extrañar que
se impusiera el término WC, a despecho de nuestros señores académicos que, con
toda seguridad, acuden regularmente al servicio, a sentarse en el inodoro,
para deponer, evacuar o hacer-de-vientre, mientras los demás
vamos sencillamente al WC, a cagar y a tirar de la cadena.
En el WC está el final de toda ingesta, digerida o
sin digerir, según las circunstancias, convertida invariablemente en mierda. Y
perdónenme ustedes tanta crudeza, pues sé que está considerado de mal gusto hablar de
esta cuestión a las claras, como quien mea, pero es preciso de vez en cuando un desahogo,
ir, ponerse a ello y luego, como ya dije, tirar de la cadena o accionar la palanquita o
presionar ese botón que hace fluir el water closed, cuya traducción literal
sería agua secreta. Y es importante esta última cuestión... porque
todos tenemos alguna mierda a la que es preciso bombear con el WC. De ahí la necesidad de
este sitio. |