Andrei Tarkovsky palmó en 1986 pero nos dejó esta escena cargada de sensibilidad. La habré visto ochenta veces. Esta escena por si sola vale más que un tratado sobre la infancia. Y a mi modo de ver resume la obra completa de Tarkovsky.
Pedro Infante, sin saberlo, firmaba con esta escena de "El Barquero De Guaymas" un antecedente del vieoclip. Hoy sólo tenemos que seguir su guión y añadirle cien cortes y alguna transición de librería. (Y de paso aprovecho para cagarme en los muertos de quienes entienden por publicidad mortificar al espectador).