Opiniones
Manuel Talens
Citando la opinión de Aristóteles, el Arcipreste de Hita opinó en el
medievo (Libro de buen amor) que el hombre trabaja por dos cosas en el mundo, comer
y holgar con hembra placentera. Yo, desde esta columna en el siglo XXI actual, opino que
la mujer también trabaja por comer y holgar con macho placentero, si bien dichas
opiniones se enfrentan con la del Papa, que come pero no huelga ni deja holgar a los curas
y monjas de la cristiandad.
Es posible que la privación de holgorio
beneficie el cuerpo y tranquilice el alma, porque de obispo para arriba, los clérigos
tienen un aspecto saludable de abuelos entrados en carnes. Como nunca voy a misa, me
encanta verlos en los medios de comunicación, bendiciendo quioscos u opinando
animadamente de arriba con sus amigos de abajo. Cuando sea viejo si es que llego,
pues holgar desgasta, me gustaría ser gordo también, qué mejor prueba de una
existencia feliz.
Sin ánimo de ofender, opino que la Iglesia se
ha excedido en las opiniones reglamentarias de la holganza: ni en solitario le permite a
uno acordarse de Marilyn. Además, el clero opinó siempre que holgar por el mero gusto de
holgar era digno del infierno. Sin embargo, hay nuevas opiniones en el horizonte: Juan
Antonio Reig, obispo de Segorbe-Castellón, acaba de opinar que la Iglesia católica
permite a la monjas misioneras que ejercen su apostolado en países en guerra el uso de la
píldora como método de defensa ante posibles violaciones, pero no con fines
contraceptivos.
Yo opino que ese extraño significado de las
palabras "defensa" y "fin" parece una boutade surrealista,
pues, en mi humilde opinión, ni la píldora es revólver, cinturón de castidad ni tapón
de corcho, ni el fin ontológico de su existencia es otro que contraceptivo: evitar el
embarazo. Opinado lo cual, por mucho que la opinión del obispo me parezca metida con
calzador, la aplaudo y no la critico, porque los donde dije digo digo diego suelen ser
cambios de opinión difíciles de justificar (y si no, que le pregunten a Javier Solana
por sus diversas opiniones sobre la OTAN).
La opinión de Reig vale su peso en oro y da fe
de un extraordinario progreso opinador por parte de Roma, que hasta ahora había opinado
en contra de esta parcela de libertad que nuestras compañeras de vida conquistaron hace
unos cincuenta años. Por algo se empieza y, de la misma manera que ayer la Iglesia
opinaba contra Galileo y hoy opina a favor, quién sabe si mañana opinará que la
píldora es buena y pedirá perdón al sexo femenino. Resumiendo: puesto que estamos de
acuerdo en la opinión de que una monja no tiene por qué desear embarazos contra su
voluntad y es ético que los prevenga tomando la píldora, la mujer seglar y católica que
tampoco los desee debería de gozar del mismo privilegio sin que nadie la señale con el
anatema de la moral. Negar tal evidencia se llama discriminación.
¿Discriminación? El Cielo me libre de opinar
que los obispos pretenden cometer tamaño pecado mortal, ya que conocen bien los
evangelios y tienen muy en mente que se les podría aplicar la opinión del narrador San
Lucas: "Hipócrita, echa primero fuera de tu ojo la viga y entonces verás bien para
sacar la paja que está en el ojo de tu hermano"(6:42). Palabra de Dios, que también
opina.n |