Desde la preocupación que siente el autor hacia la enseñanza parece salir este breve apunte que añora el diálogo con los demás, o patentiza esa leve reflexión que uno hace consigo mismo
lo firma...
J.L.Pérez Curieses

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i074gg.jpg (34242 bytes)los términos de un tertuliano intermitente

La vida no tiene partes, sino lugares y rostros (María Zambrano)

 

Lugares:

Siempre o casi siempre fueron los cafés. El cristal, el mármol, el humo, las bandejas, los camareros en blanco y negro.

Lugares de entrar y salir, el hogar transeúnte que muchos tenían como único refugio.

El aire enrarecido, el rancio sillón, el raro residuo de olores o la rápida renovación alentada por raudos aleteos de puertas.

El vidrio, la transparencia, la luz directa, oblícua, incidente, reflejada, transmitida, que apenas cede a una letra diminuta o que encuentra su foco en ese arabesco que se encarna tenaz en nuestra memoria y nos tortura con su persistencia.

Rostros:

Los lugares son inertes, los rostros vivos cambiantes; cuando dejan de serlo se convierten en la nada, ni siquiera tienen lugar, desaparecen. El rostro está en perpétua transformación, se anima con la palabra, se enriquece con el gesto, pasa con rapidez de la pasividad al entusiasmo y se implica con fecuendia en esas batallas verbales sostenidas, más que en la razón, en el prestigio.

El rostro afirma vehemente o niega, casi nunca distingue o matiza. Se abusa de la gracia gruesa de la carcajada incitante e incisiva, con desdén por la moderada ironía que se convierte, cuando asoma, en sarcasmo. r

Ilustración: «Tertuliano bombardeado por la política de desarme», óleo de Nozal fechado en 1992. Ref: I074 VER
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Revista "epítome" nº1 de 1999. http://nozal.com/epitome Administración y Redacción: epitome@nozal.com