El cine es un puente hacia la fascinación, hacia el asombro. Hacer cine es exponerte al vértigo creativo. Pensar, escribir, producir, dirigir y montar cine, está siendo la mayor experiencia creativa de mi vida. Probablemente porque lo he deseado tanto durante tantos años y apenas hace un par de ellos que lo he logrado. He llegado tardíamente a esta pseudo industria que requiere como ninguna otra de la agrupación y coordinación de múltiples tareas, pero he llegado para quedarme. El apasionante momento de transición que vive el mundo audiovisual, justifica la emoción y aviva la esperanza. Fin del cine ensayo, del cine documental, del cine verité. Hoy todo es ficción y, en consecuencia, talento. Y el futuro inmediato anuncia un nuevo paso hacia la HD masificada, o sea hacia la alta definición basura, llenando formatos inverosímiles que van desde el teléfono móvil hasta el lavaplatos de la cocina o el espejo del baño. De modo que harán falta un millón de contenidos. ¡Una gozada haber llegado tarde... pero tan a tiempo!
Abbé Nozal, 2005