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LEON.- El término francés giclée fue acuñado por Jack Duganne en 1991 para referirse a la edición de limitada de obra gráfica en cuya manufactura intervienen las altas prestaciones digitales. Giclées son todas las obras que hasta el próximo 27 de abril muestra en el Centro Cultural de Caja España en Santa Nonia el artista Abbé Nozal: «Es una técnica totalmente novedosa, que cambia en determinada manera el concepto que actualmente la gente tiene de obra gráfica. Pienso que es una técnica que acabará haciéndose de forma que no será mayoritaria porque esto nunca es mayoritario, pero sí que de este modo se hará asequible al gran público».
El propio artista explica en qué consiste esta novedosa forma de hacer arte: «Viene a ser un poco
compendio de cuantas técnicas uno quiera incluir, dado que de hecho el términogiclée alude a la salida digital. Pero el formato de salida, la técnica y el procedimiento de salido, admite sin embargo que, de entrada, puedas acudir a cualquier técnica con, la que te encuentres a gusto
o que necesites para expresarte en un determinado momento».
Precisamente la fotografía es el punto de origen de la muchas de las obras que forman parte de la exposición "Un gigabyte en la retina" (horario de lunes a viernes de 19 a 21 horas y de 12 a 14 horas los sábados y festivos): «Es algo que me apetece y me seduce muchísimo.
De esa forma controlo desde origen todo lo que quiero. Generalmente trabajo con modelos, que suelen ser actrices de un grupo de teatro, con las que hago alguna sesión teniendo ya en cabeza lo que quiero, cómo va a ser utilizada la imagen. Después de hacer ese material gráfico, que sirve como origen, cabe cualquier técnica de modificación, pasando lógicamente por la herramientas digitales. En definitiva, es sustituir el pincel tradicional por cualquier otra herramienta de tipo
digital», confiesa Abbé Nozal.
Cuestión de tiempo
«En el año 2000 tomé la firme decisión de no volver a tocar el óleo, a no ser en encargos muy concretos o porque en un determinado momento cualquier aplicación para una salida giclée me pida un óleo concreto. Y lo decidí por una razón de economía temporal. Uno toma conciencia de que no es eterno, que vamos a vivir un cierto número de años que nunca será el número que nos gustaría», afirma este artista que reside en Palencia «corno podría vivir en Singapur», según él
mismo dice.
«Me niego a perder el tiempo con unas técnicas que exigen eso, muchísima dedicación en tiempo, porque la técnica del óleo es una técnica repetitiva que te pide 60, 70 u 80 horas por cada obra, que era lo que venía tardando yo. Para decir exactamente lo mismo, para
llevar al lienzo un mensaje similar. Para satisfacer la necesidad creativa que llevo dentro, puedo decir lo mismo perdiendo menos tiempo, haciendo de una manera que además de ser más efectiva llega a más gente. Porque el precio va en relación directa con el tiempo, y así creo que amplio el margen de destinatarios finales.
«Yo ya no pierdo más el tiempo en esta vida», concluye tajantemente Abbé Nozal. |