- El Angel de la Guarda D.C.I. Nº 3.333.333.336
- por Juan Francisco Salvador de Dios
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- La profesión de Angel de la Guarda es la más extendida
sobre el Universo, de ahí que la multinacional "La Guarda, Servicio a
Domicilio" sea la más importante empresa divina en la actualidad, según mi ángel
de la guarda, al que llamo familiarmente "Seis".
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- Pero la importancia de esta empresa no era tal en un
principio, Cuando Adán y Eva, por no haber, no había ni ángeles de la guarda. Todo
empezó con lo de la manzana. Y ya véis: de aquella primera pareja a la legión... a la
legión de ángeles, digo. Fué un gran error de cálculo del vicetodopoderoso arcángel
Rafael. El "Vice", como le llama Seis, no tuvo en
cuenta la consigna del Jefe -"crecez y multiplicaos"- y dejó el control de la
empresa a un tal Luzbel, mientras se reservaba para sí la "Universal de
Construcciones (UNICON)", empresa creada para reparar las grandes chapuzas divinas,
tales como terremotos, riadas, tifones, etc.
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- Luzbel quedó por tanto a cargo de una simple pareja de
mortales de la que sin embargo sacaría una gran tajada. Bien planteado aquéllo podía
ser una mina. Luzbel aseguró qe si el alma de los hombres es eterna, la vinculación del
ángel de la guarda a su puesto de trabajo debía ser, en consecuencia, para toda la
eternidad. La cosa, pues, en cuanto a nóminas se refiere, se ponía en un pico, por lo
que Rafael protestó con energía batiendo alas. A la postre, según me cuenta Seis,
que es un poco Luzbelita, parece ser que Dios otorgó a Luzbel el Visto y No Visto, que es
como el Visto Bueno pero a lo divino.
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- Y claro, Rafael, o sea el Vice,
se mosqueó cuando la multinacional que él había desconsiderado empezó a progresar
hacia magnitudes infinitas, mientras UNICON seguía con el mismo plantel angelical de sus
orígenes para atender las componendas de siempre. Resultaba evidente: el poder se le
estaba escapando.
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- Intentó sin éxito diferentes golpes de mano hasta que,
una vez hubo comprobado que dios estaba a sus cosas, lanzó lo que hoy conocemos como
"la rafaelada", una opa hostil desde UNICON contra "La Guarda". Y
venció.
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- A Luzbel y a sus fieles del "Consejo de
Administración", los chamuscó con un fuego sobrante de la última reparación
terrenal; a los ángeles femeninos les encerró en un dobladillo de la historia,
disimulando su existencia, y a los ángeles negros púsolos de tapón en los agujeros idem
del universo. "Que Dios siga durmiendo -dijo-, a partir de ahora vigilo yo".
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- A mi ángel de la guarda le expidieron un Documento
Celestial de Identidad (DCI) con el número 3.333.333.336. Por éso le llamo Seis, por
éso y porque se cabrea cuando recibe semejante apodo... ¡Ah, discúlpenme ustedes,
había olvidado decirles que un ángel no se cabrea casi nunca pero, cuando ocurre, se
hace visible y locuaz! ¡Cada historia me cuenta...!