
Audiovisual*
- A continuación enumeramos las diapositivas que sirvieron de apoyo a las distintas ponencias del I Congreso de Angelología Agnóstica. Serán exhibidas nuevamente en el II Congreso, ampliando su número según lo requieran las circunstancias y contando para ello con vuestra colaboración.
- *Recopilación y comentario de Abbé Nozal
- Manuscrito miniado, año 975, sobre el comentario del Apocalipsis, del Beato de Liébana. Se conserva en la Catedral de Gerona. Tiene la peculiaridad de representar a un ángel con alas negras.
- Miniatura islámica, siglo XVIII, Museo Palacio Tokapi, en Estambul. El Arcángel Gabriel anuncia a Adán y Eva que Dios les expulsa del paraíso. No hay ninguna violencia, ni espadas ni amenazas, es un ángel todo cortesía y amabilidad. Al fondo, una nutrida representación de ángeles clónicos contemplan la escena con pesadumbre.
- Abside de la Iglesia de Santa María en Esteri D'Aneau. Actualmente en el Museo de Arte de Cataluña. Representa a un Querubín dotado de seis alas pobladas de ojos, que dan a entender la constante dedicación de estos ángeles a Dios.
- Antiguo frontis románico del s. XII. representa al Vicetodopoderoso Rafael. La interpretación de las alas es un caso único que nos hace pensar, por primera vez, en la posibilidad de un ángel anfibio.
- Colegiata de San Isidoro en León, s.XII. Cuatro ángeles nos presentan los evangelios canónicos. La peculiaridad estriba en que unicamente el que sostiene el evangelio de Mateo tiene rostro humano, quienes muestran los correspondientes a Juan, Marcos y Lucas, tienen cara de pájaro, burro y vaca, respectivamente.
- Díptico Wilton. Fué pintado en 1.400 para Ricardo II de Inglaterra y se conserva actualmente en la National Gallery de Londres. Es una de las mejores muestras del ángel clónico.
- La Madona de Melun, de Jean Fouquet, 1451. Museo de Bellas Artes de Amberes. La figura de la Virgen es un retrato de la puta más célebre del momento, Agnés Sorel, que fué amante de Carlos VII. Como fondo de la obra aparece un grupo de ángeles clónicos en edad púber, todos de un intenso color rojo burdeos.
- Anunciación. Maestro de flemalle, siglo XV, Museo de Bruselas. Representa a Gabriel con una amplia sotana de paño fruncida al cinto y con alas de reducido tamaño. Es un ejemplo de la ineficacia voladora de los anunciantes.
- Tríptico del Paraíso, de Van der Weyden, 1455, Museo del Prado. Representa a un ángel blandiendo la espada, probablemente de las huestes de Rafael. El vestuario es pesadísimo: capa y mantón. Nuevamente las alas son muy cortas.
- La Virgen con el Niño, de Pedro Serra, siglo XIV, Museo de Arte de Cataluña. Ejemplo de grupo clónico musical, en estéreo.
- La Virgen del Caciller Rolin, Jan Van Eyck, óleo de 1435. Louvre. Un claro antecedente del ángel ciriaco, también llamado ángel colibrí, perfectamente proporcionado pero a una escala inferior. Su estatura no sobrepasa los 25 ó 30 centímetros. En esta obra su cometido es sujetar la corona de la Virgen un palmo por encima de su cabeza, para aliviarla del peso; en otras representaciones les vemos doblando el manto del protagonista, cogiendo libros u ordenando os cacharros de la cocina.
- Tríptico Portinari, de Van der Goes, 1476. Galería de los Uffizi, en Florencia. Otro grupo de ciriacos o colibríes, repartiéndose las labores de la casa.
- La Virgen con el Niño y Angeles Musicos, retablo de Tortosa, siglo XV, Museo de Arte de Cataluña. Similar en su planteamiento al de Pedro de Serra, nos muestra un grupo clónico de idéntica estereofonía.
- Anunciación, de Frá Angélico, pintado para el Convento de Santo Domingo de Fiésole hacia 1435. Actualmente en el Museo del Prado. Este ángel renacentista tiene cara de mujer, es un ángel femenino, coqueto. No vuela, da saltitos mientras mueve sus diminutas alas doradas.
- El Nacimiento de Venus, de Botticelli, hacia 1478. Galería de los Uffizi.Criaturas aladas de la mitología griega insuflando vida a la Venus romana y posando para la foto como precursores de los ángeles cristianos. Todo un ensayo histórico.
- Infierno, de Luca Signorelli, hacia 1500.Catedral de Orvieto. Angeles guerreros ataviados con pesadísimas armaduras. Resulta evidente que las alas no son sino mero adorno, estos ángeles, si se desplazan, han de hacerlo a propulsión.
- Spleen e Ideal, de Carlos Schwabe, 1907. Museo de Bruselas. Escena mitológica que nos plantea nuevamente el origen de la angelología.
- La boda del Poeta y la Musa, de Schwabe, 1900. Aunque es también una escena mitológica al margen de lo cristiano, esta imagen ha sido empleada fuera de su contexto para ilustrar el acompañamiento del ángel custodio en momentos de levitación, pasmo, tránsito e incluso viajes interplanetarios.
- Asunción, de Gaetano Previati, 1903. Constatación de cómo son necesarios al menos seis ángeles para soportar, en vuelo, el peso de una persona.
- El entierro del Conde de Orgaz, El Greco, 1586-88, Iglesia Santo Tomé, Toledo. Es la estampa del único momento en que pueden verse reunidos los inconmensurables, clónicos, colibríes y cabezorros: el entierro de un hombre de abolengo.
- Afrodita y su hijo Eneas, de Pietro de Cortona, Museo del Louvre. Antecedente mitológico de los cabezorros, conocidos entonces como "erotes".
- Abraham y los tres ángeles, de Tiépolo, hacia 1760. Museo del Prado. Ejemplo de ángel adolescente (hasta 15.000 años de edad); aparecen siempre semidesnudos.
- La glorificación de España, de Tiépolo, 1762. Palacio Real de Madrid. Una de las contadas representaciones gráficas del ángel viejo (500.000 años de edad)
- Presentación del retrato de María de Médicis a Enrique IV, Rubens, 1625. Louvre. En la escena aparecen dos ciriacos ejemplares por su factura y un custodio vulgar, como fuera de su sitio.
- Anunciación, de Francesco del Cossa, hacia 1400. Clarísimo exponente del pintor agnóstico que depende del estipendio clerical y desea manifestar de algún modo subliminal su protesta: al ángel Gabriel le coloca un áurea de cobre y se la remacha con clavos al cogote.
- El Arcángel Rafael, de Francesco del Cossa. Abundando en lo anterior, he aquí un Rafael contemplativo que induce directamente a la deserción.
- La cocina de los ángeles, de Murillo. Claro exponente del trabajo de los ciriacos o colibríes.
- San Miguel Arcángel, de Guido Reni, hacia 1600. Es un notable paradigma de los inconmensurables. Puede apreciarse la soberbia del gesto, la pesada armadura, la impotencia de unas alas hermosas... y el afilado acero de una espada toledana.
- Angeles repujados en el arca-relicario de San Zenobio. Se aprecia claramente el sexo femenino de los mismos y el juego amoroso en que están entretenidos.
- Representaciones diversas en alzado, sección y perfil de las cuatro clases de alas angelicales.
- Pluma del ala derecha del ángel de la guarda DCI Nº 3.333.333.336, conservada por Pancho y detalle del marchamo de autenticidad.
- Contraste de verificación con la pluma del ala del arcángel San Gabriel que se conserva en el Monasterio de Sangüesa, en Navarra.